Sin brújula, solo con un reloj, podemos orientarnos

Existen varias formas con las que orientarnos para saber dónde estamos y qué dirección tomar para llegar a nuestro destino. Uno se puede orientar con el sol, con la sombra y, en la noche, con la luna o las estrellas, incluso hay quienes en el bosque se guían por el musgo. En esta ocasión trataremos cómo orientarnos con un reloj de manecillas.

Aunque viajando, en general, solemos llevar un móvil, mapa, brújula o vamos con alguien a quien preguntar, nunca está de más tener conocimiento de otras formas de orientación.

El reloj es un objeto muy común que casi todos llevamos con nosotros durante el día, así que el método de orientación utilizando el reloj resulta de los más prácticos. Antes que nada, decir que este método solo se puede usar durante el día, pues debemos poder ver la posición del sol en el cielo para llevarlo a cabo.

Conocer la hora solar

El más importante y único requisito de este método es conocer la hora solar del país en el que estamos. Por ejemplo, en España y los países que están en su misma franja horaria (es decir, Francia, Italia, Suiza, Noruega, prácticamente todo Europa) la hora solar es 2 horas menos en verano y 1 hora menos en invierno.

Sabiendo esto, cuando queramos orientarnos y descubrir dónde está el Norte, tendremos que poner el reloj en el horario solar.

Hemisferio norte o hemisferio sur

Hecho esto, si estamos en el hemisferio norte simplemente deberemos orientar la manecilla de las horas (la más corta) al sol y la bisectriz del ángulo que se forme entre dicha manecilla y el punto de las 12 en el reloj —es decir, la línea imaginaria que divida el ángulo por la mitad— indicará el Sur. A partir del Sur, delante nuestro, podremos ubicar el resto de puntos cardinales: el Norte estará a nuestra espalda, el Este a nuestra izquierda y el Oeste a la derecha.

Si nos encontramos en el hemisferio sur, el procedimiento es el inverso, será el punto de las 12 el que deberemos orientar hacia el sol y la bisectriz del ángulo que se formará con la manecilla de las horas indicará el Norte delante nuestro, así el Sur lo tendremos a nuestra espalda, el Este a nuestra derecha y el Oeste a la izquierda.

Importante decir que siempre se debe buscar la bisectriz del ángulo más pequeño que se forme o, dicho de otro modo, si es antes del medio día, el ángulo que se forme en la mitad izquierda del reloj y, si es pasado el mediodía, el que se forme en la mitad derecha.

Además, si por algún motivo no nos es cómodo cambiar las manecillas del reloj para situarlas marcando el horario solar, siempre lo podemos simplemente imaginar. Así, basándonos en el huso horario de Europa Central, si estamos en verano, el ángulo lo formaremos con la manecilla de la hora y el punto de las 2 y, en invierno, con el punto de la 1.

Es cierto que esta y otras formas de orientación no son completamente precisas, pero es un método aproximado que nos puede dar suficiente claridad si es necesario. Por este motivo resulta muy interesante conocerlo en profundidad. Claro está que lo mejor es ir siempre preparado y bien acompañado.

Imágenes | Derelojes