Las Maravillas del Mundo

De todas las maravillas que encontramos en este planeta fueron los griegos —famosos por confeccionar listas de los ejemplares más grandes o más bellos— quienes iniciaron la idea de determinar 7 lugares u obras únicas. Obras de gran belleza, esmero y magnitud que vamos a conocer.

Las 7 Maravillas del Mundo Antiguo

La Gran Pirámide de Guiza, los Jardines Colgantes de Babilonia, el Templo de Artemisa en Éfeso, la Estatua de Zeus en Olimpia, el Mausoleo de Halicarnaso, el Coloso de Rodas y el Faro de Alejandría. Este conjunto de obras arquitectónicas y escultóricas se conoce como las 7 maravillas del mundo antiguo. Esta lista se estableció en el siglo XVI cuando el pintor neerlandés Maerten van Heemskrerck pintó siete cuadros de las siete maravillas que a su criterio consideró más representativas basándose en las numerosas referencias de distintos autores del período helenístico, como Filón de Bizancio o Antípatro de Sidón, que en su tiempo también confeccionaron sus listas con las obras más grandes y excepcionales que consideraban dignas de ser vistas y síntesis de belleza.

Cuadros pintados por el neerlandés Maerten van Heemskrerck. Representación de las 7 maravillas del mundo antiguo.

Aunque parece que los cuadros presentan imprecisiones importantes, hasta ese momento prácticamente se desconocía el aspecto de estas obras, así que la realización de estos cuadros ayudó a la fijación de esta lista, la cual cubre solamente monumentos de la zona del Mediterráneo y de Oriente Medio, pues es el mundo que en ese entonces los Griegos conocían.

Las nuevas 7 Maravillas del Mundo Moderno

En la actualidad la única de las siete maravillas ahora ya consideradas del "mundo antiguo" que queda en pie es la Gran Pirámide de Guiza, el resto fueron destruidas por terremotos o vandalismo, mientras la existencia de algunas de ellas es todavía un misterio para los investigadores y expertos.

En 2007, la empresa privada New Open World Corporation, siguiendo la iniciativa de su fundador, el suizo Bernard Weber, celebró un concurso público internacional preguntando cuáles eran las nuevas 7 maravillas del mundo moderno, creadas por el hombre hasta el año 2000 y que aún estuvieran en pie. Más de cien millones de votaciones dieron como resultado: El Taj Mahal, La Gran Muralla China, Petra, Machu Picchu, El Cristo Redentor, El Coliseo Romano y Chichén Itzá, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

¿Siete? ¿Y por qué no ocho… o seis?

La cultura griega, y las culturas influenciadas por esta, consideraba el siete el número perfecto, un número mágico, asociado a lo divino.

Se dice que para Pitágoras era el número perfecto. Hipócrates, médico griego (460-370 a. C.) escribió toda una obra sobre este número, dijo: “El número siete por sus virtudes ocultas, tiende a realizar todas las cosas; es el dispensador de la vida y fuente de todos los cambios, pues incluso la Luna cambia de fase cada siete días: este número influye en todos los seres sublimes.”

Así pues, parece que todas las listas de autores de la época helenística y posteriores que se consultaban planteaban siete obras. Maerten van Heemskrerck conservó el mismo número en sus siete cuadros y hasta hoy.

¿Maravillas?

Algunos estudios indican que la idea de los autores de la antigua Grecia no era recopilar obras extraordinarias que despertaran asombro y maravillasen, lo que en griego se expresa como "thaumata" (θαύματα), sino obras y lugares dignos de ver y conocerse, "algo que ver" o "vistas", en griego "theamata" (θεάματα). Así que el título de "maravillas" parece ser fruto de un descuido de traducción, intencionado o no. Al final, el planeta Tierra está lleno de maravillas.

Todas estas obras arquitectónicas y escultóricas, o bien de dimensiones descomunales, o con proporciones matemáticas excelentes, o con una delicadeza en los acabados extraordinaria, o singulares en su concepción, o de una estética única, quieren representar y ensalzar el más alto potencial de la inteligencia humana para crear armonía y belleza a nuestro alrededor.