Las 7 maravillas del Mundo Antiguo

De todas las maravillas que encontramos en este planeta fueron los griegos —famosos por confeccionar listas de los ejemplares más grandes o más bellos— quienes iniciaron la idea de determinar 7 lugares u obras únicas. Obras de gran belleza, esmero y magnitud que vamos a conocer.

La Gran Pirámide de Guiza, los Jardines Colgantes de Babilonia, el Templo de Artemisa en Éfeso, la Estatua de Zeus en Olimpia, el Mausoleo de Halicarnaso, el Coloso de Rodas y el Faro de Alejandría. Este conjunto de obras arquitectónicas y escultóricas se conoce como las 7 maravillas del mundo antiguo. Esta lista se estableció en el siglo XVI cuando el pintor neerlandés Maerten van Heemskrerck pintó siete cuadros de las siete maravillas que a su criterio consideró más representativas basándose en las numerosas referencias de distintos autores del período helenístico, como Filón de Bizancio o Antípatro de Sidón, que en su tiempo también confeccionaron sus listas con las obras más grandes y excepcionales que consideraban dignas de ser vistas y síntesis de la belleza.

Aunque parece que los cuadros presentan imprecisiones importantes, hasta ese momento prácticamente se desconocía el aspecto de estas obras, así que la realización de estos cuadros ayudó a la fijación de esta lista, la cual cubre solamente monumentos de la zona del Mediterráneo y de Oriente Medio, pues es el mundo que en ese entonces los Griegos conocían.

El Coloso de Rodas

El coloso de Rodas era una gran estatua de Helios, el dios Sol griego, realizada por el escultor Cares de Lindos en la isla de Rodas, Grecia, en el 292 a. C. en lo que hoy es el Puerto de Mandraki, en Nísiros. Fue destruida 66 años después por un terremoto en 226 a. C.

Solo tenemos información de la estatua por escritores antiguos, como Polibio​ y Estrabón, y crónicas bizantinas. La estatua estaba hecha con placas de bronce sobre un armazón de hierro y medía entre 30 y 39 metros de altura. La base era de mármol blanco y medía 15 metros.

Por muchos años se creyó, tal y como aparece en algunas imágenes, que la estatua había sido construida con una pierna apoyada en cada parte del puerto de Rodas y actuaba como puerta de entrada a la ciudad. Sin embargo, no parece muy probable, seguramente estaba construida solo a un lado del puerto. Otra hipótesis sugiere que se ubicaba en la Acrópolis de Rodas, en una colina con vistas al puerto.

La Estatua de Zeus en Olimpia

La majestuosa estatua de Zeus, "el rey de los Dioses" fue creada entorno al año 430 a. C. en el Templo de Zeus en la ciudad de Olimpia, donde se celebraban los Juegos Olímpicos, en Grecia. La escultura crisoelefantina, es decir, esculpida en marfil y con detalles de oro macizo, fue construida por Fidias, el escultor más famoso de la Antigua Grecia.

Se conoce su existencia gracias a varias descripciones de historiadores de la época y representaciones en moneda. Era una estatua de un tamaño descomunal, medía unos 12 metros de altura y ocupaba todo el ancho del pasillo del templo.

Gracias a historiadores como Pausanias, sabemos que Zeus estaba sentado en un trono, con el torso desnudo y un manto en las piernas, adornado de lirios. Sus sandalias eran de oro. En la cabeza llevaba una corona de olivo y su mirada se dirigía hacia abajo con aire paternal. En su mano derecha sostenía una Niké (la diosa de la victoria) y en la izquierda sostenía un cetro con un águila en la parte superior. Parece que el trono en sí era una mismísima obra de arte, también hecho de marfil, ébano, oro y piedras preciosas, y con relieves en el respaldo, brazos, pies y travesaños.

Parece que fue destruida por un incendio en el palacio de Lauso, en Constantinopla, donde había sido trasladada.

Los Jardines Colgantes de Babilonia

Su existencia verdadera es un misterio para los expertos en la materia, aunque varias excavaciones han dado indicios que sí existió. Se dice que fueron construidos en el siglo VI a. C en la antigua ciudad de Babilonia, a orillas del río Éufrates (Mesopotamia), de donde procedía el agua para regar las plantas.

Se construyó por orden del rey Nabucodonosor II como muestra de amor hacia su esposa Amitis, para que le recordara las montañas de su tierra natal.

Parece que estaba situado junto al palacio del Rey, a las orillas del río, para que los viajeros pudieran admirarlo, ya que estaba prohibida la entrada a la ciudad. Además, el jardín no era "colgante" sino más bien distribuido en terrazas, y en la más alta había un depósito de agua desde el cual bajaban varios "arroyos" que regaban el jardín. Las terrazas estaban llenas de vegetación, entro otros había palmeras y árboles frutales, como el dátil y los cocos.

Excavaciones arqueológicas recientes han hallado vestigios de paredes de 25 metros de espesor, canales de irrigación y construcciones abovedadas.

El Templo de Artemisa en Éfeso

El Templo de Artemisa fue un templo dedicado a la diosa Artemisa —diosa de la caza, los animales salvajes, la naturaleza, el parto, la virginidad y protectora de las jóvenes— ubicado en la ciudad de Éfeso, Turquía. Su construcción empezó alrededor del año 550 a. C. bajo el mandato del rey Creso de Lidia y se dice que duró unos 120 años. Parece que el lugar en el que se edificó el santuario era ya considerado un lugar sagrado desde muchos años antes y había sido objeto de veneración de la Diosa madre o Cibeles.

El templo estaba compuesto por varios edificios. El edificio más antiguo y el principal —denominado con la letra D por los arqueólogo que los estudian— era de gran belleza, colosales dimensiones y una delicada y elegante arquitectura. Según Plino el Viejo, el Templo, construido principalmente en mármol blanco, media 115 m de largo y 55 m de ancho, con 127 columnas de 18 metros alrededor del recinto, el más grande de la Grecia Clásica. En su interior se encontraba una estatua de la diosa Artemisa de 2 metros recubierta de plata y oro y albergaba además varias obras de arte, como esculturas y pinturas. El Templo de Artemisa fue destruido en el año 356 a. C. por un incendio provocado por un hombre llamado Eróstrato la noche en que nació Alejandro Magno.

Muchos autores, como Antípatro de Sidón, consideraron el Templo como la obra más impresionante y "maravillosa" de la lista.

El Mausoleo de Halicarnaso

El Mausoleo de Halicarnaso fue un monumento funerario mayestático que Artemisa II de Caria encargó construir para su esposo Mausolo —sátrapa o gobernador de Caria, provincia del antiguo Imperio persa— entre el año 353 a. C. y el 350 a. C. en Halicarnaso (actualmente Bodrum, Turquía). Se trataba, por tanto, de un sepulcro para Mausolo, lo que originó que actualmente la palabra "mausoleo" se utiliza para referirse a un sepulcro "magnífico y suntuoso".

Medía 134 metros de perímetro y 46 metros de altura aproximadamente, y escultores griegos adornaron sus cuatro plantas con relieves escultóricos.​ La estructura fue considerada un gran triunfo y una "maravilla" estética.

Habiendo sobrevivido distintas invasiones e incluso la propia destrucción de la ciudad por Alejandro Magno, los árabes y los bárbaros, fue un terremoto lo que en 1404 lo derribó. En el Museo Británico se conserva un grupo escultórico que estaba situado en la parte más alta y algún friso.

El Faro de Alejandría

El Faro de Alejandría fue construido en el siglo III a. C. (entre los años 299 y 279 a. C.) en la isla de Faro en Alejandría, Egipto, y servía como punto de referencia para guiar a los navegantes hasta el puerto de Alejandría, pues debido a las aguas poco profundas y las rocas era complejo. Su altura estimada fue de unos 140 metros y tardaron más de una década en terminarlo. Parece que utilizaron bloques de vidrio en los cimientos para aumentar su resistencia a la erosión propia del mar. El edificio tenía un espejo metálico en la parte superior que reflejaba la luz del sol y durante la noche la luz de una hoguera, se podía ver a 50 km. A principios del siglo XIV fue derribado por un terremoto, después de todo un milenio en pie.

Según la leyenda, el rey de Esparta Menelao desembarcó en la isla, preguntó cuál era el nombre del propietario y un egipcio contestó "Pera'a" (Faraón en egipcio). Menelao entendió "Pharos" (φᾶρος), que en griego antiguo significaba manta, así dio ese nombre a la isla. Al mismo tiempo el nombre de la isla dio nombre al edificio que en ella se encontraba y desde ese entonces todas la torres de señalización luminosa con la misma finalidad recibieron el nombre de "faro".

En la actualidad existe un proyecto de reconstrucción del faro.

La Gran Pirámide de Guiza

La Gran Pirámide de Giza o Pirámide de Keops es la más alta del conjunto de las tres pirámides de Giza (Keops, Micerino y Kefrén). La fecha estimada en que terminó su construcción es alrededor del 2570 a. C. y fue ordenada construir por el faraón Keops como su recinto funerario.

Su altura original de 146,5 metros la situó como la estructura más alta del mundo hecha por humanos, título que ostentó durante 3800 años hasta el siglo XIV, por la Catedral de Lincoln en Inglaterra.

Con los años, la piedra caliza de su capa exterior se ha erosionado y su altura se ha reduciendo casi ocho metros, pero es la única de las 7 maravillas del mundo antiguo que todavía permanece en pie.

Todas estas obras arquitectónicas y escultóricas, o bien de dimensiones descomunales, o con proporciones matemáticas excelentes, o con una delicadeza en los acabados extraordinaria, o singulares en su concepción, o de una estética única, quieren representar y ensalzar el más alto potencial de la inteligencia humana para crear armonía y belleza a nuestro alrededor.